Pollito en fuga: ‘Gringasho’

Días atrás escapó de un centro correccional uno de los sicarios más temidos del Perú. Su curriculum es escalofriante: 15 asesinatos en cinco años. Edad: 17 años.


‘Gringasho’ ha soplado 17 velas en su último cumpleaños. Sin embargo, más allá de ser el típico adolescente complicado o confundido, es un asesino a sueldo (o por oficio) que en tan solo cinco años (el primero fue a sus 12) ya tiene 15 asesinatos en total. A.P.G. alias ‘Gringasho’ ha escapado de una manera “hollywoodense” del centro correccional donde se encontraba interno en Trujillo y la ciudad se encuentra en alerta.

Por supuesto que el hecho de que este adolescente sea parte de una banda y no el jefe de ella no quiere decir que estemos a salvo. ¿Pero cómo un niño de 12 años comete un crimen y no se detiene hasta cumplir los 17? Hace algunos años fue publicada la historia de un caso similar[1]: una joven argentina que llevaba a cuestas 20 secuestros y el mando total de su banda; en aquella oportunidad, había logrado huir por cuarta vez. Tal vez, eso sea lo que —por el momento cuando menos— diferencia parcialmente a ambos polluelos: ‘Gringasho’ solo ha logrado huir dos veces.

El sicario trujillano 'Gringasho' luego de ser capturado en una hospedaje en Lima.

El sicario trujillano ‘Gringasho’ luego de ser capturado en una hospedaje en Lima.


Los escándalos que ponen las luces sobre el sistema penitenciario peruano (que luce colapsado por distintos factores) son continuos. La corrupción de las autoridades y trabajadores ya tejió su tela de araña cancerosa y parece imposible de extirpar. La situación de hacinamiento en los penales es insostenible. Los “favorcitos”, laptops, ipods y wiritos de marihuana son tema en todos los programas dominicales. Los agentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) cierran las rejas de los pabellones no para encarcelar sino para protegerse.

¿Como país estámos listos para que el Estado invierta más en el sistema? Mejor dicho, ¿nos interesa que esos presos logren salir reformados y se reintegren a la sociedad? El hecho no es solo poner más leña al fuego, sino buscar alternativas de solución que logren sacarnos de esta crisis que pasamos. Que ‘Gringasho’ haya escapado del centro correccional conocido como “Ex Floresta” no es más que otra prueba de la urgencia de medidas necesarias.

Una solución a la vista es la propuesta de privatizar ciertos penales como idea piloto de un proyecto macro. No siempre la empresa privada pueden funcionar mejor que las del Estado, sin embargo ya está probado que de esta última manera el coche no avanza.

‘Gringasho’ fue “rescatado” por un hombre que se presentó vestido de policía y tras él sus cómplices. Tenían en su poder llaves de los pabellones (esa es la parte más extraña), una escalera y armas de fuego. Antes de partir, el ‘pollito en fuga’ se acercó a la celda de otros delincuentes menores de edad y de una banda archirrival y realizó 22 disparos a quema ropa como su gloriosa despedida o tal vez, como una suerte de cláusula para su liberación.

Las requisas que se planean a los penales no dan mucho resultado puesto que, siempre de una u otra forma, los internos reciben el aviso el día o la noche anterior. Se logran incautar armas, cuchillos, televisores y hasta gallos de pelea, pero nada que a los reclusos les haga falta. Se dice que las llamadas de extorsión a empresarios se realizan desde el interior del penal y cuando se les decomisa los celulares, las llamadas no cesan. En el penal El Milagro de Trujillo un interno me dijo alguna vez: cada pabellón tiene dos teléfonos públicos, ¿no  se dan cuenta que desde ahí también podemos llamar?

¡Hasta cuándo!


[1] “Pollita en Fuga: Silvina, de 15 años habla desde la clandestinidad” (2003)
http://www.rollingstone.com.ar/582577

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *