Colombia y su sonrisa incompleta

Las FARC mantienen en vilo a toda la sociedad colombiana. Hasta hoy siguen secuestrados centenares de personas.
Hace pocos se dio una liberación que puede ser señal de algo… o de nada.


Han visto “luz de libertad” 10 policías y militares secuestrados hace más de una década en Colombia. Pero no es la primera vez que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dejan con sonrisa de medio lado al pueblo. Sus actos de liberación de rehenes datan desde el año 1997 cuando entregaron a 60 militares; en el 2001 liberaron a 352 soldados y policías; en el 2008 (aunque fue rescate y no liberación) 15 personas fueron libradas, entre ellas Ingrid Betancourt, ex candidata presidencial en Colombia; y otros casos similares anteriores o posteriores. La sonrisa no puede ser completa al recordar que cerca de 405 personas permanecen bajo el control de las FARC (cifra de la Fundación País Libre). Nadie asegura que se encuentren con vida la totalidad de ellas.

Foto: todanoticia.com

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La realidad del delito de secuestro en el país cafetalero ha disminuido notablemente según los registros existentes. Sin embargo, este hecho como el de las liberaciones, no justifica la vejación a la que sometieron al mundo con sus actos. Al mundo, porque el horror, terror y protesta no es solo colombiano. Porque la sonrisa incompleta también la viven los peruanos que se hicieron de la vista gorda cuando se captaban (por no decir secuestraban) jóvenes peruanos a las líneas de Sendero Luminoso (SL). Adolescentes entrenados o usados como ‘mochileros’ que llevan cocaína o insumos químicos para la elaboración de esta. Peor aún, cuando  fueron públicos los correos (de Raúl Reyes, ex líder del grupo) sobre apoyo y fortalecimiento militar de las FARC a los senderistas.

¿Por qué las FARC libera de a puchos a sus secuestrados? Hay muchas posibles razones para hacerlo de esta manea. La primera, es que la mayoría de liberaciones no se han dado de buena fe. Casi todas fueron en canje de guerrilleros presos por secuestrados. Otra razón y la más actual en realidad, es que el grupo ha decidido cambiar de estrategia. Mediante un comunicado informaban que “a partir de la fecha proscribimos [los secuestros] en nuestra actuación revolucionaria”. ¿Qué ha hecho cambiar de opinión y dejar de lado esa práctica sistemática contra la población civil? El temor que podría percibirse en Colombia es pensar que los otros grupos guerrilleros (Ejercito de Liberación Nacional, Ejército Popular de Liberación, entre otros) tomen la posta y secuestren a discreción. Conseguirían de esta manera mayor presencia mediática en un negocio tan lucrativo para ellos.

Finalmente, mal que bien, algunos consideran el acto como un “gesto de paz”, una prueba de que quieren cambiar y replantear su ‘hoja de ruta’. No hay que perder la línea y recordar que entre sus principios de adoctrinamiento está la idea de llegar al poder por las armas. Tener en cuenta, tal vez, que estos movimientos pacíficos, podrían responder más bien a un agotamiento de sus mandos. O, por otro lado, la incertidumbre existente en la Venezuela de Chávez (que poco o mucho apoyo dicen les brinda) y de donde tendrían que salir huidos los cabecillas de las FARC ante un derrocamiento chavista y un cambio de planes repentino.

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