Me ashusté por el smog

Pongamos que los indebidos producen smog.
Pongamos entonces, que andamos nublados por smog.
Tomemos cartas en el asunto o nuestra supervivencia corre peligro.
Por ti (aunque nose donde estás) pudo ser mejor.
Un texto bobo por el hambre y el poco dinero que acompaña. 

No es tan tarde y aun está nublado en Lima. Ya son varios los meses que he tenido pasando fuera de esta ciudad. No estoy seguro si en realidad está nublado o tan solo es el smog, típico. Nubladas se encuentran, a la vez, mis palabras al no saber con que “motivo” escribir estas líneas. He conversado con mucha gente sobre mi motivex y leído el correo que te envié hace poco. Me gusta leerlo para saber en que fallé al escribirlo y entender la razón por la cual aun no me respondes. Déjame pensar que es por eso que no veo un nuevo correo en mi bandeja de entrada y no más bien por que no desees saber nada de mí. Ni te interese responderlo.

Entre los líricos cantos de las bocinas de los autos y los malogrados escapes de los mismos pongo música para olvidar un poco y así alargar mi prematuro estrés capitalino que debes conocer a la perfección. Al menos es lo que creo. Sin saber como funciona el destino al escribir nuestras historias me sucede algo que no me esperaba. Sin tener que usar alguna clave en particular para un privado, decido entonces transcribir lo que empiezo a escuchar sin razón alguna:

que lo que prometiste se te olvido

aunque nadie te amaba igual que yo
quiero esconder razones para despreciarte
y sin embargo quiero que seas feliz
.
Dile a quien te pregunte, que no te quise
dile que te engañaba
que fui lo peor
échame a mi la culpa de lo que pase
cúbrete tú la espalda con mi dolor
.

Se que detestas esa canción pero veamos si al menos para reclamar, te comunicas conmigo. En el cuarto donde paso los días aquí en Lima, encontré un gato gordo y extraño. Parece, me pide lo ponga en contacto con su gemelo que vive no lejanamente. El pobre anda sucio, empolvado. Se que preferiría que ambos desempolvemos esa historia y la pongamos lustrosa.

He encontrado a Montserrat deshidratado por completo y a una coqueta  “piña” muerta. Sus signos vitales pronostican su deceso prematuro  en tu descuido por no exigir su patria potestad. Ya se que no te hace gracia nada de esto. Es mi blog así que no te sientas aludida si no lo deseas. Sí en realidad lo deseas tienes mis números y correos para emitir el descargo.

Estoy intentado demorar más en escribir esto, para darle tiempo al tiempo o minutos a las horas para que de esa forma pueda incluir la historia de un tal “gringo” que recargase las pilas bajas que andan.

No me permitiré verme mucho muy, más, ridículo, así que con mi dedo meñique me retiro. Lo retiro ya que el protagonista de la historia no era el mío, sino más bien, el de “la niña de cinco años”.

…hasta cuando inspires texto mucho más ridículo que este.

Con el amor de siempre, aunque no alcance.

5 thoughts on “Me ashusté por el smog

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